¿Pueden las ciudades polacas afrontar sus desafíos urbanos gracias a la naturaleza?
Las ciudades enfrentan desafíos ambientales, sociales y económicos crecientes. La densificación de las zonas edificadas, la impermeabilización de los suelos y la expansión urbana reducen la biodiversidad, perturban la gestión del agua y agravan las condiciones climáticas locales. Las olas de calor, las inundaciones repentinas y los períodos de sequía se vuelven más frecuentes, poniendo en peligro el bienestar de los habitantes. Para responder a esto, enfoques como las infraestructuras verdes y las soluciones basadas en la naturaleza están ganando popularidad. Estos métodos se inspiran en los ecosistemas naturales para mejorar la resiliencia de las ciudades y la calidad de vida.
Las infraestructuras verdes designan una red planificada de espacios naturales o seminaturales en el medio urbano. Su objetivo es ofrecer diversos servicios ecosistémicos, como la regulación del clima, la gestión de las aguas pluviales o la creación de lugares de descanso. Las soluciones basadas en la naturaleza, por su parte, son intervenciones específicas que reproducen o refuerzan procesos naturales para resolver problemas concretos. Pueden adoptar la forma de jardines de lluvia, corredores verdes o techos vegetalizados. Ambos conceptos se complementan y permiten actuar a diferentes escalas, desde el barrio hasta la ciudad entera.
En Polonia, varias ciudades han comenzado a integrar estos enfoques, pero su adopción sigue siendo limitada y desigual. Los obstáculos son numerosos: marcos jurídicos insuficientes, falta de coordinación entre los servicios municipales, recursos financieros restringidos y desconocimiento de los beneficios potenciales. Las pequeñas ciudades, en particular, tienen dificultades para movilizar las experticias y los presupuestos necesarios. Sin embargo, las experiencias demuestran que estas soluciones aportan múltiples ventajas. Mejoran la calidad del aire, reducen las islas de calor, fomentan la biodiversidad y fortalecen la cohesión social al crear espacios de vida agradables y accesibles.
Un estudio reciente realizado en diez ciudades polacas identificó los principales desafíos urbanos que estos enfoques podrían ayudar a superar. Entre ellos figuran la degradación de los espacios públicos, la gestión ineficaz de las zonas verdes, la baja participación de los ciudadanos en los proyectos urbanos y los efectos del cambio climático. Los profesionales también subrayan la necesidad de proteger mejor las zonas naturales existentes, restaurar los ecosistemas degradados y conectar los espacios verdes entre sí.
Para superar los frenos a su desarrollo, las ciudades polacas proponen varias vías. Se trata, en particular, de clarificar las regulaciones, reforzar la colaboración entre los servicios municipales y los habitantes, formar a los equipos locales y asegurar financiamientos sostenibles. Algunas ciudades ya han establecido estándares para la plantación y el mantenimiento de árboles, o desarrollado proyectos piloto como patios escolares desimpermeabilizados o huertos comunitarios. Estas iniciativas demuestran que cambios concretos son posibles, incluso con recursos limitados.
El desafío ahora es pasar de una lógica de proyectos aislados a un enfoque sistémico, integrando estas soluciones en las políticas urbanas a largo plazo. Esto implica evaluar mejor sus impactos, compartir las buenas prácticas entre los territorios e involucrar más a los ciudadanos y a las empresas locales. En Europa, ciudades como Copenhague o Barcelona sirven de modelo, demostrando que la naturaleza puede convertirse en una palanca esencial para ciudades más sostenibles y agradables para vivir. Polonia, con sus particularidades y desafíos, tiene todo que ganar acelerando esta transición.
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DOI : https://doi.org/10.1007/s13280-025-02336-0
Titre : Systemic approach to green infrastructure and nature-based solutions uptake: Insights from the Polish cities
Revue : Ambio
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Iwona Zwierzchowska; Małgorzata Stępniewska; Grzegorz Wolszczak