¿Están invadiendo más los microplásticos los ríos cerca de las ciudades y los cultivos?
Un río de los Andes colombianos revela una creciente contaminación por microplásticos, especialmente donde la actividad humana es intensa. Investigadores examinaron la presencia de estas minúsculas partículas en el agua, los sedimentos, las riberas e incluso en los peces de la cuenca del río Combeima. Su conclusión es clara: cuanto más se desciende hacia las zonas urbanas y agrícolas, más numerosos son los microplásticos.
Las fibras, a menudo procedentes de textiles sintéticos o de mezclas de polímeros como el polipropileno, dominan entre los residuos encontrados, en particular en los peces. El agua y los animales acuáticos contienen más microplásticos que los suelos o los sedimentos, donde se acumulan sobre todo las partículas más grandes. Los científicos identificaron una gran variedad de plásticos, entre ellos poliéster, polietileno de alta densidad y otros materiales relacionados con la ropa o los envases industriales.
El estudio también muestra que las estaciones influyen en su distribución. Durante los períodos de fuertes lluvias, la escorrentía transporta más microplásticos hacia el río, mientras que en la estación seca se acumulan más en los sedimentos. Las zonas aguas abajo, cercanas a ciudades y tierras cultivadas, concentran las tasas más altas, confirmando que la actividad humana acelera esta contaminación.
Para comprender su origen, los investigadores analizaron la composición química de las partículas. Descubrieron que las fibras azules, a menudo procedentes de prendas de vestir, son las más extendidas, seguidas de fragmentos de diversos colores, probablemente originados de envases u objetos de plástico degradados. Los peces, como eslabón clave de la cadena alimentaria, ingieren estas partículas, lo que representa un riesgo para toda la biodiversidad acuática.
Las riberas y los sedimentos actúan como reservorios, reteniendo los microplásticos más pesados, mientras que los más ligeros permanecen en suspensión o son ingeridos por los animales. La forma y el tamaño de las partículas varían según su origen: las fibras provienen principalmente de los textiles, y los fragmentos, de los desechos plásticos rotos.
Esta investigación arroja luz sobre un problema aún poco estudiado en los ecosistemas de agua dulce de las regiones tropicales. Subraya la importancia de vigilar estos contaminantes, cuya presencia depende del uso del suelo, los vertidos urbanos y las dinámicas naturales de los cursos de agua. Los resultados ayudan a orientar mejor las acciones para limitar la contaminación y proteger los medios acuáticos, esenciales tanto para la naturaleza como para las poblaciones locales.
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DOI : https://doi.org/10.1007/s10750-025-06095-7
Titre : Microplastic abundance and composition along an anthropogenic pressure gradient in an Andean river (Colombia)
Revue : Hydrobiologia
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : A. Prado-Guasca; F. A. Villa-Navarro; E. O. López-Delgado; V. A. Arana-Rengifo; G. Guevara-Cardona