¿Por qué los megaincendios en el Mediterráneo se vuelven incontrolables?
En el Mediterráneo, los incendios de muy gran magnitud transforman los paisajes y amenazan a las poblaciones mucho más que los incendios ordinarios. Un análisis reciente de más de 11.000 incendios estivales ocurridos entre 2008 y 2022 revela que las condiciones meteorológicas extremas y la sequía prolongada desempeñan un papel decisivo en su expansión. Los incendios de tamaño mediano o grande representan la mayoría de los focos iniciales, pero son los incendios muy grandes y los megaincendios los que queman más de la mitad de las superficies afectadas. Estos últimos, aunque raros, concentran sus estragos en algunas zonas como Portugal, España, Cerdeña y Grecia.
Los megaincendios se distinguen por su capacidad para superar umbrales críticos de tamaño. Su desarrollo depende principalmente de la combinación de vientos violentos, temperaturas nocturnas anormalmente elevadas y una vegetación ya debilitada por meses de sequía. Contrariamente a las ideas preconcebidas, no son solo las condiciones meteorológicas del momento las que los alimentan, sino también el estado de los suelos y las plantas a largo plazo. Las noches cálidas impiden ahora el enfriamiento habitual que antes limitaba el avance de las llamas, permitiendo que los incendios se extiendan sin interrupción día y noche.
Los investigadores han identificado que la temperatura del suelo durante la noche, la fuerza del viento y la intensidad de la sequía durante tres meses son suficientes para predecir hasta dos tercios de los megaincendios. Estos elementos muestran que los incendios gigantes surgen cuando condiciones atmosféricas excepcionales se suman a un entorno ya preparado por la falta de agua y el calor acumulado. La vegetación, incluso si parece verde, puede ser extremadamente inflamable tras períodos de estrés hídrico.
El aumento de las olas de calor y las noches tropicales en el Mediterráneo agrava aún más el riesgo. Las estrategias de prevención deben, por lo tanto, apuntar tanto a la gestión de los bosques para reducir la continuidad de los combustibles como a la anticipación de los períodos en los que persisten el calor, el viento y la sequía. Sin acción, estos eventos extremos, antes excepcionales, podrían volverse más frecuentes con el calentamiento climático. La lucha contra estos incendios gigantes pasa por una mejor comprensión de las interacciones entre el clima, la sequía y el estado de los ecosistemas, así como por medidas adaptadas para limitar su propagación.
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DOI : https://doi.org/10.1038/s44304-026-00197-5
Titre : Megafires in Mediterranean Europe: the compound role of fire weather and drought
Revue : npj Natural Hazards
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Farzad Ghasemiazma; Marj Tonini; Paolo Fiorucci; Marco Turco